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Oso pardo - Ursus arctos pyrenaicus

¡Buenas familia! Aprovechando nuestra breve escapada por el norte, os queremos hablar el oso pardo ibérico (Ursus arctos pyrenaicus).

 

Se trata de una especie originaria de Asia que se asentó en Europa hace miles de años.

 

Es uno de los animales más emblemáticos de nuestro país debido a su gran tamaño. Ocupa el lugar de animal más grande de toda la fauna ibérica (Aunque es de los osos pequeñitos comparado con otras especies). Destacan por su gran cabeza y su cola pequeña de apenas 8 cm.

 

Son animales plantígrados que al caminar apoyan todo su peso en los pies. Camina a cuatro patas pero es capaz de hacerlo a dos, aunque esto lo hace sólo en muy escasas situaciones como por ejemplo cuando se sienten amenazados.

 

 

Su peso suele rondar unos 180kg máximo los machos y unos 140kg las hembras, aunque es una especie que sufre unas variaciones de peso importantes dependiendo de la estación del año.

 

La altura del oso pardo a la cruz varía entre 90cm a 1m, llegando a los 2m al ponerse sobre sus dos patas traseras.

 

El pelaje del oso ibérico varía entre todas las tonalidades de marrones y cremas, pero siempre presenta un oscurecimiento en las patas y ojos y trufa negros.

 

Hemos comentado que su peso varía mucho a lo largo del año y esto es porque su alimentación depende de lo que ofrezca su hábitat en ese momento. Son animales omnívoros que se alimentan de frutas, frutos secos, plantas, hongos, carroña..

En realidad, la dieta de nuestro oso es prácticamente basada en vegetales, aunque su apariencia nos haga pensar lo contrario.

 

Anteriormente el oso pardo poblabla casi toda España, pero en la actualidad sólo viven en algunos bosques del norte del país, concretamente en la Cordillera Cantábrica y en los Pirineos.

 

El oso pardo hiberna cuando el invierno es muy frío y la duración de su sueño varía en función del lugar, la temperatura y la disponibilidad de comida

Durante la época de celo podemos encontrar rastros como árboles arañados o mordidos. Señales que usan los machos para advertir a otros de que el territorio ya está ocupado.

 

 

De naturaleza polígama, en esta época los machos pueden competir por una hembra, llegando a participar en peleas muy peligrosas. El vencedor se queda con la hembra con la que permanecerá una breve temporada para después volver a separarse y vuelta a empezar.

 

La madurez sexual de la hembra es alcanzada entre los tres y cinco años. Añadiendo a esto que entre camada y camada discurren tres años, se posiciona al oso pardo como uno de los vertebrados con menor tasa de natalidad del mundo.

 

Las hembras tienen un periodo de gestación que dura de ocho a diez semanas y paren en el mes de diciembre dentro de las oseras, generalmente durante la hibernación. Dan a luz de una a tres crías, aunque se han observado camadas de cuatro oseznos. Estas naces casi sin pelo, ciegas y sin dientes. Pesando sólo unos 500gr.

 

El padre nunca interviene en la crianza de los cachorros.

 

Al salir a exterior, los cachorros siguen dependiendo exclusivamente de la leche materna. Esto durará hasta que cumplan tres meses y medio. Los cachorros presentan un collar de pelo blanquecino que perderán a medida que crezcan. Se destetan por completo al año de vida.

 

La madre les abandonará cuando llegan a los 18-22 meses de vida, pero los hermanos permanecerán juntos generalmente durante otro año.

 

 

Debemos hacer una mención especial a sus problemas de conservación.

 

Primero fue la caza la que casi lleva al oso pardo ibérico a la extinción, declarándose como especie protegida y prohibiendo su caza total en 1973. En la actualidad la pérdida de hábitats (con su consecuente problema de problema de pobreza en el intercambio genético)  y el furtivismo constituyen su principal amenaza.

 

Hoy día quedan alrededor de unos 350 ejemplares en España viviendo de forma salvaje.

 

Sus poblaciones se reparten en 3 zonas principales:

  1. Núcleo occidental: Galicia, Asturias y Castilla y León con una población de unos 100 ejemplares.
  2. Núcleo cántabro oriental: Asturias, Castilla y León y Cantabria con una población de unos 200 ejemplares.
  3. Núcleo pirenaico: Es el que posee el estado más delicado y con problemas de viabilidad ya que sólo existen alrededor de 50 ejemplares.

 

Podéis ampliar información aquí:

 

Fundación oso pardo